Friska Viljor

friskaviljorFriska Viljor son dos chicos suecos que aparte de ser amigos crean música juntos. La marca sueca le da un valor añadido al asunto ya que desde hace unos años este país parece ser un hervidero de talento en el que cada año surgen nuevos grupos. Ellos dicen que no tienen una buena respuesta a este fenómeno. Probablemente se deba a que en ese país todos los jóvenes reciben una buena educación musical a precios económicos y además los inviernos son tan largos y oscuros que la música es una forma de hacer algo divertido para evitar aburrirse hasta el hastío.

Detrás de este nombre impronunciable se encuentra toda una filosofía de vida. Friska Viljor tiene una difícil traducción, pero expresa la sensación de que todo es genial, un sentimiento totalmente opuesto a lo que Joakim y Daniel sentían al fundar su banda. Cómo ellos mismos dicen fue una manera de reírse de sus desgracias. Por aquel entonces los dos rompieron con sus respectivas parejas y decidieron transformar sus penas en canciones. Eso, y los cinco años que han pasado juntos de gira y en el estudio les ha servido para unirse todavía más si cabe. Ha pasado algún tiempo desde su primer disco, Bravo! Y en su último trabajo, “For new begginings” ya no hablan de desamor sino de los grandes temas universales: la angustia, la vida, la muerte y lo que significa crecer.

Desde que empezaron a tocar en directo, Alemania ha sido uno de los países donde más han actuado. Según nos cuentan, esto se debe a que es el primer país donde empezaron la gira y que además allí tienen una viva escena musical en la que hay muchas oportunidades de tocar en directo. Después de recorrerse media Europa con sus canciones tocaron en el South Pop el año pasado. De este festival español recuerdan con gran entusiasmo que tenían un montón limoneros justo detrás del escenario y el cielo estaba muy azul. Además comentan que fue un concierto genial con un público muy entregado.

Este año en España han tocado en el Tremendo Pop, en la sala Moby Dyck de Madrid y en el Apolo de Barcelona. Para ellos es diferente tocar en un festival que en una sala. En un festival siempre hay más gente viéndolos, pero también sienten que la mayoría de este público está ausente. Sin embargo en una sala hay menos gente pero el ambiente es más íntimo. Durante la temporada de festivales tienden a ocuparse de los conciertos en salas y durante el resto del año se ocupan de los conciertos grandes al aire libre.

Son unos chicos inquietos y así lo demuestran en sus discos. Tocan instrumentos raros como cuernos, guitarras rotas o campanas. Les encanta experimentar con este tipo de instrumentos cuando están en el estudio, pero por problemas de presupuesto no pueden llevarse todos los cachivaches que les gustaría de gira, ya que sólo pueden llevar a tres músicos. Ahora están escribiendo nuevas canciones para lo que será su próximo trabajo, que está previsto que vea la luz el próximo otoño. Mirando al futuro esperan tocar en más países como EE.UU, Japón, Australia, China etc. ¡Cuantos más mejor!

 

Artículo redactado para H Magazine.

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