Porcelain Raft

Porcelain Raft es el álter ego de Mauro Remmidi, un italiano que decidió coger las maletas y trasladarse a Londres hace diez años; “quería huir de Italia, y tenía que ser Londres por varias razones. La música tuvo algo que ver, claro, pero supongo que un cambio así en tu vida ocurre por más de una razón”. Y en esta ciudad y en la soledad de su habitación es dónde Mauro graba sus canciones. Primero sacó un EP llamado Gone Blind con el sello Acéphale y recientemente ha fichado por Secretly Canadian para sacar al mercado su primer álbum, y todo ello autogestionando su música, sin ayuda de management ni grandes discográficas; “tocando en directo, haciendo mis propios vídeos y subiendo canciones a internet es como lo he conseguido. Creo que la música encuentra su propio lugar, no tienes que esforzarte mucho, sólo asegurarte que está ahí fuera para que encuentre su hogar”. Y además de componer sus temas también ha hecho algunos vídeos para el grupo Yuck y para Lonely Galaxy; “Me encanta Yuck y me encanta Daniel (vocalista de Yuck), su música es realmente increíble a muchos niveles. Aunque lo que haga yo sea diferente, creo que ambos tenemos muchas cosas en común. Compartimos el amor por las flight cases (cajas de transporte de los instrumentos). Los músicos siempre utilizan grandes cajas negras… nos gusta elegir la caja correcta”.

A la hora de componer, se refugia en la calidez de su habitación “compongo mientras grabo, lo que significa que no hay nada planeado con antelación. Y las letras también las voy escribiendo a la vez, hace el proceso más interesante, como una instantánea del momento. Compongo solo porque no soy mucho de experimentar, siento que tengo una pintura en mi cabeza, ya hecha de alguna manera, mucho más grande de lo que puedo ver, así que trato de sacarla fuera de mi cabeza, y eso es algo que tengo que hacer solo”.

Su música es como un sueño, una nebulosa que invita a la melancolía, a un estado de duermevela en el que cualquier cosa es posible. “sí, mi música es meláncolica, pero no precisamente porque eche de menos algo. Es como una parte de mí cuando tenía diez años y grababa programas de radio imposibles en mi habitación, escuchando las canciones y inventándome historias cuando sonaba la música. Intento mantener viva esa parte al mismo tiempo que crezco y que intento ser un adulto, aunque no es fácil…” Respecto a ese sentimiento de volver a las raíces y a la infancia, para él lo mejor que han dicho de su música es que es “como volver a casa”, un sitio dónde se está bien. Y como su música invita a soñar le pedimos que nos cuente un sueño… “Una mujer dando a luz a un barco que vuela fuera de la habitación huyendo de este planeta. Una capa de agua cubre el barco, no hay nadie dentro y se ve realmente bello, alrededor hay instrumentos musicales y objetos que no he visto nunca antes. Un objeto que recuerdo bien es una silla verde, hecha de musgo, que está en medio de una habitación medio llena de agua. La silla parece la cosa más misteriosa del mundo y a la vez parece familiar”. No es de extrañar que con sueños así cree una música tan hipnótica, rara y a la vez tan acogedora.

Podremos ver si este prestidigitador de los sentidos nos hipnotiza con su música el próximo 8 de julio en la sala Sidecar de Barcelona, en el único show confirmado en España hasta el momento. “Prometo diversión, me encanta Barcelona y es la primera vez que toco allí, lo que lo hace más excitante todavía”. Tan excitante como escuchar a todo volumen Dragonfly, Strange Feeling o Summer Moon y sentir una pequeña descarga eléctrica recorriendo tu piel.

 

Entrevista realizada para H Magazine.

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