Holy Fuck

holyfuckHay conciertos que no son simplemente música, son experiencias sensoriales. Algo en lo que no sólo el oído entra en juego sino también el tacto y la vista. El vello erizado de la piel, las pupilas dilatadas y esa sensación de cosquilleo continua. ¿Te suena? A mí sí. Eso es lo que puedes llegar a sentir en cada poro y en cada neurona si vas a un concierto de Holy Fuck. Los canadienses mezclan toda clase de instrumentos convencionales con otros que no lo son tanto para crear música electrónica que en realidad es analógica, dejando al público tan perplejo que parece que todos volvamos a tener la edad en la que podíamos sentir asombro por cualquier cosa. Les acompañarán PacoSan, otros que provocan estupefacción con su mezcla ecléctica y eléctrica. Una noche para poner ojos como platos, y por supuesto, dejarse llevar.

 

Reseña escrita para Le Cool Barcelona.

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